Diferencia entre revisiones de «Manual de instrucciones»

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* [[Instrucciones para abrir una puerta]] por [[Usuario:Agustin Rodriguez|Agustin Rodriguez]] ([[Usuario discusión:Agustin Rodriguez|discusión]]) 16:30 25 ago 2020 (-03)
 
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* * [[Instruciones para una cena romántica]] por --[[Usuario:Lperezm3|Lperezm3]] ([[Usuario discusión:Lperezm3|discusión]]) 02:05 26 nov 2020 (-03)

Última revisión de 02:05 26 nov 2020

Videotutorial de "Manual de instrucciones" para ver más dirigite a la página de Ayuda

Julio Cortázar denominó Manual de Instrucciones al primer apartado de su libro Historias de Cronopios y de Famas.

Aquí te proponemos que escribas una Instrucción que te parezca imprescindible y que Cortázar no haya escrito.

¡Averiguá cómo subir tu propia instrucción aquí!

Manual de Estilo para el Manual de Instrucciones

Leé o releé el libro para respetar el estilo de Julio.

Estas son algunas de las instrucciones que escribió:

  • Instrucciones para llorar
  • Instrucciones-ejemplos sobre la forma de tener miedo
  • Instrucciones para dar Cuerda al Reloj
  • Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj
  • Instrucciones para entender tres pinturas famosas
  • Instrucciones para matar hormigas en Roma

Esta es una versión completa de la que quizá sea la más famosa de sus instrucciones:


Y este es el texto de presentación del libro:

"La tarea de ablandar el ladrillo todos los días, la tarea de abrise paso en la masa pegajosa que se proclama mundo, cada mañan topar con el paralepípedo de nombre repugnante, con la satisfacción perruna de que todo esté en su sitio, la misma mujer al lado, los mismos zapatos, el mismo sabor de la misma pasta dentífrica, la misma tristeza de las casas de enfrente, del sucio tablero de ventanas de tiempo con su letrero «Hotel de Belguique».

Meter la cabeza como un toro desganado contra la masa transparente en cuyo centro tomamos café con leche y abrimos el diario para saber lo que ocurrió en cualquiera de los rincones del ladrillo de cristal. Negarse a que el acto delicado de girar el picaporte, ese acto por el cual todo podría transformarse, se cumpla con la fría eficacia de un reflejo cotidiano. Hasta luego, querida. Que te vaya bien.

Apretar una cucharita entre los dedos y sentir su latido de metal, su advertencia sospechosa. Cómo duele negar una cucharita, negar una puerta, negar todo lo que el hábito lame hasta darle suavidad satisfactoria. Tanto más simple aceptar la fácil solicitud de la cuchara, emplearla para remover el café. "


Ìndice de instrucciones